Inka Plaza está en la recta final

Se acabó las falsas acusaciones del títere de Dario Cirilo Suárez Gutierrez, llamado Segundo Artemio Campos Vargas quien a pesar de profesar una religión cristiana dejó mal parada a su iglesia al mentir cínicamente ante el Ministerio Público que los reales propietarios habían invadido el terreno, le habían corrido con palos, machetes y hasta armas de fuego; con las dos resoluciones fiscales en primera y segunda instancia quedó demostrado que todo era una farsa de Segundo Campos, por el contrario la Fiscalía dispuso no formalizar la continuación de la investigación preparatoria por la presunta comisión del delito de Usurpación agravada, archivando el caso definitivamente.

En las dos diligencias fiscales se constató la posesión de los propietarios reales quienes ocupan el 80% del terreno todos identificados con sus documentos que acreditan ser propietarios y sus voucher de pago y el metraje respectivo, contradiciendo al denunciante quien sostenía que habían tomado más área de la adquirida.

RECTA FINAL

Enterados de los fallos fiscales, en primera etapa medio centenar de propietarios iniciaron el proceso de solicitud de otorgamiento  de  escrituras al dizque autoproclamado presidente de la Asociación Segundo Artemio Campos Vargas, por la vía regular recurrieron al Centro de Conciliación Extrajudicial “Cumbe Mayo”, en la primera audiencia Campos Vargas, reconoció el derecho a la propiedad, pero se negó a otorgar escritura pública aduciendo que tienen que someterse a un sorteo de lotes a lo que los posesionarios no aceptaron al considerar que eso no está contemplado en los estatutos de la Asociación.

Ante la negativa del pseudo presidente los propietarios y posesionarios decidieron acudir al Poder Judicial para pedir el otorgamiento de Escritura Pública individual considerando que han cumplido todos los requisitos como pago total de sus lotes de terreno desde el año 2008 (voucher respectivos), constataciones policiales, fiscales, planos tanto general como individual, entre otros.

Lucy Castillo Linares, una de las fundadoras del proyecto hizo una férrea resistencia y defensa de su propiedad, se enfrentó judicial y hasta físicamente con los estafadores, ahora ve acercarse la realidad de un sueño de tener un terreno propio donde los 1050 comerciantes y propietarios reales  dejarán las calles del centro histórico de Cajamarca para ubicarse en un solo lugar y convertir este anhelo del gran mercado Inka Plaza.

Un reconocimiento especial se merece el joven y valiente abogado Erick Arcángel Salcedo quien se enfrentó a todo y hasta quejó a jueces que se coludieron con la corrupción para avalar a los estafadores hoy sentenciados.